Domingo, 17 de diciembre de 2017

El antiguo Palacio del Duque de la Roca, en la plaza de San Boal

En sus orígenes, este patio debió de ser el acceso de carros y carruajes, luego se convirtió en una carbonería y fue derribado en 1958

El palacio del duque de la Roca se encontraba situado en la plaza de San Boal, la imagen que se muestra, de mediados de los años 50 del siglo XX, en sus orígenes debió de ser el acceso al palacio de carros y carruajes, un patio desvencijado, casi arruinado, que pasó a ser de palacio señorial a una carbonería.

Las columnas de piedra y los escudos en la galería superior demuestran un pasado mejor, su gran antigüedad y la falta de cuidados son la causa segura de su mal estado. El edificio original debió de levantarse a finales del siglo XV o principios del XVI.

Perteneció a la familia de los Vázquez Coronado, señores de la Coquilla, que emparentaron con otros linajes de viejo abolengo como Monroe, Rodríguez de las Varillas, Águila o Rodríguez de Ledesma. El señorío de la Coquilla fue elevado a marquesado en 1693, justificando así el edificio como palacio del marqués de la Coquilla.

A principios del siglo XIX, el marquesado y la propiedad del palacio recayeron en la persona del duque de la Roca, título con grandeza de España, por lo que el edificio pasó a llamarse desde entonces, palacio del duque de la Roca. La fachada a la calle Zamora fue reedificada a comienzos del siglo XVIII, con sólo la decoración de cuatro escudos con los antiguos linajes del propietario.

Ante la ausencia de sus dueños, el edificio fue puesto en renta con la intención de contribuir a su mantenimiento. Entre otros inquilinos acogió, desde 1863, la sede de la Escuela de Bellas Artes de San Eloy, que lo abandonó en 1907 trasladándose al vecino palacio de Arias Corvelle.

En 1920 la Cooperativa Cívico Militar compró el edificio al duque de la Roca, que tras años de uso, el viejo palacio o lo que de él quedaba, fue derribado en 1958.

FOTOGRAFÍA de C. León, ca. 1955. Patio del Palacio del duque de la Roca, casi arruinado.

FUENTE: Salamanca en el ayer.

Esperanza Vicente Macías