Miércoles, 13 de diciembre de 2017

UGT: Las espadas en todo lo alto

Si la sucesión de Cándido Méndez se decidió en el último momento y por un puñado de votos, algo parecido puede ocurrir con la del secretario autonómico de UGT, Agustín Prieto, quien a primeros de abril pone fin a una etapa de once años al frente del sindicato en Castilla y León.

A escasas fechas del correspondiente congreso autonómico, los tres candidatos que se postulan para heredar el cargo mantienen las espadas en todo lo alto. Dos de ellos son sendos pesos pesados de la Ejecutivasaliente, ambos con una larga trayectoria (seguramente demasiado larga) ocupando cargos orgánicos en UGT: el zamorano Faustino Temprano, secretario de Organización, y el secretario de Acción Sindical, el burgalésEvelio Angulo. Por su parte, la tercera candidata en liza, Carmen Ámez, no es precisamente una espontánea lanzada a la aventura, ya que es la secretaria general de la Federación de Servicios Públicos, que, con 17.000 afiliados, es la mas numerosa del sindicato en la comunidad.

De hecho, solo con el apoyo de su Federación, que aporta 44 de los 180 delegados al congreso, Ámez tiene prácticamente garantizado el mínimo de avales (un 25 por ciento) requerido para formalizar la candidatura. Se supone que Temprano y Ángulo no se habrán tirado a una piscina sin agua y estarán seguros de poder contar con ese mínimo de apoyos necesario para poder mantener sus respectivas candidaturas.

Aunque cualquier pronóstico resulta incierto, quienes conocen desde dentro el sindicato dudan que los tres mantengan la apuesta hasta el final y piensan que lo normal es que uno de ellos se descuelgue en el último momento, tal como ocurrió en el pasado congreso confederal. Y no parece que vaya a ser Ámez la que vaya a dar el paso atrás, ya que, aparte de liderar la Federación más numerosa, encarna cierto grado de renovación orgánica y generacional frente al perfil marcadamente continuista de los otros dos aspirantes.

El secretario saliente, Agustín Prieto, aboga por el mayor consenso posible y no se decanta, al menos públicamente, por ninguno de los tres candidatos. El que se vislumbraba como su posible delfín, el secretario de Política Institucional, Óscar Lobo, al final no se ha embarcado en la carrera sucesoria.