Lunes, 18 de diciembre de 2017

Agua de tiempo y luz que riega

Los componentes del grupo Lazarillo de Tormes llevan su obra ‘Teresa, la jardinera de la luz’ a Pozoantiguo (Zamora
Representación de la obra de Teresa de Jesús en Pozoantiguo

Es Pozoantiguo un pueblo que lleva en el nombre toda la historia de su existencia. Ubicado en la provincia de Zamora, otras localidades próximas como Toro o la misma capital, más conocidas, le restan el grado de protagonismo, que tiene bien merecido, y que así se entiende, cuando se le conoce. La palabra “pozo”, ya nos habla de riqueza. Los pozos son vía de comunicación con las entrañas de la tierra. Son caminos que nos conducen a elementos fundamentales para la vida. Uno de ellos y por ende el más necesario y lleno de simbolismos es el agua. El agua es la fuente imprescindible para la vida. Por algo tanto se acude a ella en las Sagradas Escrituras cuando se trata de hacernos entender la importancia de saber dónde podemos encontrar la auténtica fuente que mantenga a raya nuestra continua sed de todo.

Pozoantiguo es rico en Historia desde que la orden del Císter allí se asentara en el siglo XII. Es rico en arte pues según documentos, llegó a tener al menos tres iglesias debido a la población que albergaba. Su bella parroquia de san Juan Bautista, que data del siglo XV, fue arrasada a mediados del XX, por un devastador incendio, a pesar de lo cual, se volvió a reconstruir. Actualmente alberga el bello retablo barroco de otra de las iglesias del pueblo, la del Salvador, desacralizada en nuestros días. Y así mismo, otro bello edificio emblemático en el pueblo, el de las Escuelas, nos habla de una etapa que tanto marca al ser humano, la infancia, y que por impositivos del envejecimiento poblacional, ha sido sabiamente reconvertido en Centro de recreo para la Tercera Edad.

La especial orografía que rodea esta localidad y que tanta agua guarda en su interior, desde el principio de los siglos, es la cuna donde se dio trigo en abundancia, y todo tipo de fauna, salvaje y doméstica, que explican la prosperidad del entorno.

Humanidad y espiritualidad

Es Teresa de Jesús, pues la universalidad de su figura nos permite hablar de ella en términos de contemporaneidad, una mujer que también nos habla de un tiempo pretérito, el de su vida. Y sin embargo, al estar ésta tan plena de dones y riquezas, nos ha aportado a lo largo de estos cinco siglos desde que viniera al mundo, frutos de humanidad, intelectualidad y espiritualidad que la han convertido en un personaje irrepetible.

 De esto fueron conscientes, como bien sabemos, los componentes del grupo teatral Lazarillo de Tormes cuando hace ya casi año y medio, empezaron a preparar el montaje ‘Teresa, la jardinera de la luz’, para unirse al gran número de eventos culturales que iban a conmemorar el V Centenario del nacimiento de la santa. Con esta puesta en escena, los integrantes aficionados de este grupo de teatro, han sabido llevar a la altura de la absoluta profesionalidad este trabajo. Para ello contaron con el prestigioso dramaturgo Denis Rafter, que elaboró un guión original y preciso en su recorrido por lo más notorio de Teresa, y que también tomó las riendas de la dirección. Siguiendo las indicaciones de Javier de Prado, productor de la obra, para que ésta se representara en el altar de cualquier iglesia, el resultado obtenido ha sido indiscutible. La involucración de los actores en la elaboración del texto ha sido determinante para dar lugar a una simbiosis perfecta.

Más de 100 representaciones

Teresa de Jesús vuelve así de nuevo a los escenarios continuando un largo camino que se inició con la ilusión de alcanzar las 100 representaciones, y que en esta tarde de san José rebasa con creces en Pozoantiguo. La gran riqueza interior de la que nos habla este pueblo se une a la vida de una mujer que se caracteriza por la luz que nos ha llegado de ella gracias a las semillas dejadas durante su paso por el mundo. Recorrió el camino de su vida abriendo camino a los más vulnerables de ese tiempo, en especial las mujeres. Por eso recorrió innumerables rutas fundando conventos que las acogieran y que les permitieran llevar la vida de libre elección que ella les enseñó: ser dueñas de sí mismas gracias al amor del más perfecto de los hombres, Jesús de Nazaret. Su acercamiento a Él, la ha convertido en la más grande de las místicas; y su gran formación intelectual ha permitido que pudiera explicar este fenómeno como nunca nadie antes lo había hecho, al tiempo que no encontró barreras para enfrentarse a cualquiera de los poderosos hombres o mujeres de su época que cuestionaran su estilo de vida.

Caminando hacia el bello retablo barroco de la parroquia de san Juan Bautista de Pozoantiguo, un grupo de hermanas carmelitas cantan un Kyrie Eleyson. Llegan de un largo viaje para pasar con su madre, enferma en el convento de Alba de Tormes, lo que pueden ser sus últimos momentos. Un padre dominico, enviado de la Inquisición, subido en un púlpito, inquiere cruelmente a estas mujeres con nerviosas preguntas, por la presencia de Teresa de Jesús.

Música renacentista

Se inicia así un desarrollo dramático que se desgrana en diálogos y bellos cuadros escénicos entre este hombre y las carmelitas, a través de los cuales nos va apareciendo entre las brumas del ambiente del XVI, el retrato de una mujer que a pesar de sus debilidades humanas siempre aspiró a lo más grande para sus congéneres con la fuerza del más grande entre los elegidos, su amado Jesús. La música renacentista que acompaña este montaje, sale de una réplica exacta del órgano del maestro Salinas que se encuentra en la Catedral Vieja de Salamanca. Está interpretada por un actor ciego, Adrián Rincón, igual que lo era el personaje que representa, el maestro Salinas, que hubiera estado, sin duda alguna, orgulloso del buen hacer de su “alter ego” en esta singular “Teresa, la jardinera de la luz”.

Dicen que san Juan Bautista anunciaba la presencia del Señor y le abría camino con sus pisadas, bautizando con agua en su nombre. En esta parroquia de Pozoantiguo de la que es titular, los actores de Lazarillo de Tormes llevan con ‘Teresa, la jardinera de la luz’ la presencia de la más grande de sus enamoradas, Teresa de Jesús, que aprovechó esa agua de vida eterna, para regar un jardín de luz imperecedera, pues son los siglos posteriores los que siguen hablando de ella. Y así parece también querer rubricarlo el grupo Lazarillo de Tormes, imparable en sus actuaciones, pues muchas gentes de muchos pueblos y ciudades en los caminos, han visto y aprendido la esencia de nuestra monja a través de un trabajo de calidad que sigue dando frutos y llegando a todo tipo de públicos.

 Pozoantiguo contó en otro tiempo con un Hospital de acogida para peregrinos, que Teresa hubiera agradecido en cualquiera de sus múltiples viajes, como también agradecieron nuestros actores los entrañables aplausos de una localidad que sabe de la riqueza de las cosas que producen vida y se mantiene perennes a través del tiempo.