Martes, 12 de diciembre de 2017

Continúa el espectáculo

Ciudadanas y ciudadanos de España, tomen asiento, que continúa el espectáculo de la confusión y el regate. Del olvido de promesas sin cumplir y del anuncio de las que no serán cumplidas. El espectáculo del primer plano.

Continúa la subasta de esperanzas ajenas, el mercadeo con el dolor extraño, el comercio de ilusiones y la explicación de una realidad virtual que hace castañear los dientes a quienes viven en la intemperie del desengaño.

Continúa la pugna por lograr la mayor oferta en el mercado de la seducción. La secuencia de disparates camuflados en proposiciones importadas del maravilloso país donde habita Alicia. Y el vapuleo al adversario con palabras enardecidas que soliviantan las vísceras de los correligionarios.

Continúa el ruido circulando en sentido opuesto a las peticiones ciudadanas, dispuesto a llevarse por delante lo que encuentre a su paso con tal de alcanzar la meta que se han propuesto los alborotadores para lograr su objetivo.

Continúa el descaro de los imaginarios vaticinios de brotes verdes en un terreno desértico, las soluciones imposibles al tsunami que se avecina y las profecías de que cualquier tiempo futuro será mejor, sin percibir que el pasado ha arruinado el futuro de muchas vidas.

Continúan los flautistas de Hamelín templando las flautas, sin tener en cuenta que en esta ocasión sólo van a seguirles los que perecerán ahogados como las ratas de la leyenda contada por los hermanos Grimm.

Ya están preparados los escenarios, dispuestos los micrófonos, escritos los guiones, encendidas las candilejas, reforzados los atriles y saturados los botiquines con pastillas para la garganta y guantes de roble para los palmeros. Entre bastidores esperan su turno los teloneros y primeros actores, mientras los ingenuos incondicionales se hacinan con vividores de la farsa para elevar el santo de cada cual al altar de la Moncloa, mientras los profanos se disponen a quitarse el cilicio impuesto por quienes merecen ser flagelados en camarines laterales.