Jueves, 14 de diciembre de 2017

Sombras y detalles de un Viernes de Dolores

La primera jornada de Pasión deja hermosas estampas con la Vera Cruz y el Cristo de la Liberación
Sombras en la piedra en la Vía Matris | Fotos: Alejandro López

El ser humano deja su rastro allá por donde pisa. El rastro de un semanasantero está formado de sombras, detalles y miradas en cada lugar. Sombras como la de la mujer ataviada de luto y peineta delante de la Dolorosa sobre la pared de la Vera Cruz, y su mirada hacia atrás a la altura de La Purísima. El semanasantero también ha de armarse de paciencia, como la del hombre que espera sentado en una banco de piedra la llegada del desfile en la Plaza de San Benito. Aunque si de sombras y miradas hablamos en Viernes de Dolores, caminemos en la penumbra del cementerio, entre las siluetas de los alumbradores bajo la luz de los focos, y veremos como una niña nos sonríe vela en mano, mientras la anciana que la acompaña proyecta su mirada en el horizonte, buscando el potente rostro del Cristo de la Liberación.

Alejandro López Rendondo