Martes, 12 de diciembre de 2017

Contradicciones

Fuera del bar, atronan los tambores mientras las cornetas lanzan chillidos al viento. Una manifestación de público, mucho más entregada al espíritu festivo que al religioso, acude a presenciar el desfile procesional.

Nosotros, ajenos a esa cultura de la ostentación de la fe, charlamos sobre la otra procesión, la de los refugiados pagando a las mafias con sus vidas; la de los refugiados que lo pierden todo cuando una Europa rica y egoísta les cierra las puertas y los manda de regreso a un país donde no tienen nada asegurado: ni el alimento, ni el derecho a la vida.

Alguien habla de contradicciones en el espíritu cristiano, de mentiras cuando su dios (lo pongo con minúscula por el desprecio que le hacen sus propios seguidores) exige amparar a los necesitados y la respuesta es su expulsión… Y que se encarguen otros del amparo.

Qué ocupado debe estar Marcelo, el ángel de la guarda de Jorge Fernández, nuestro ministro (en funciones). Qué ocupado, decía, cuando deja desvalidos a miles de personas por atender a alguien que gasta escolta, que cobra millones, que no pasa hambre, que no sabe lo que es el barro ni el frío.

Quizás entre los ángeles de la guarda los haya de primera y de segunda, como en el caso de los humanos. Si es así, me pido no ser nunca un Marcelo macarra y egoísta, que cuida del poderoso y se olvida de los que más sufren.