Domingo, 17 de diciembre de 2017

El Cristo de la Liberación abre el Viernes de Dolores a la esperanza

La Archicofradía del Rosario acompañó a los hermanos de la sección del Amor y la Paz en el tradicional desfile popular (VÍDEO)

Las campanas del cementerio tañen a muerto. Silencio. Un sobrecogedor ambiente rodea al traslado del Cristo de la Liberación desde el camposanto católico de Salamanca hasta el colegio Fonseca, donde descansa ya hasta la medianoche del Viernes Santo, que se abrirá paso por las calles del centro histórico. La impresionante imagen del Cristo de la Liberación, uno de los de los dos yacentes salmantinos, fue realizada por el escultor Vicente Cid en 1988. En su mano de un tiempo a esta parte pota una flor “abierta a la esperanza”, como gusta decir a los hermanos.

Por segundo año consecutivo, se ha prohibido el acceso al cementerio al público por motivos de seguridad, ya que era costumbre ver una auténtica aglomeración de personas, algunas de ellas subidas a las tumbas, muchas en mal estado.

Acompañada por la Archicofradía del Rosario, la sección del yacente del Amor y de la Paz se vio arropada por cientos de salmantinos que, en dos hileras, dejaron el pasillo abierto al desfile para abrirse a al ciudad.

El carácter popular y la impresionante estampa del Cristo convierten a este desfile en un momento único en el calendario de la Pasión salmantina.

A lo largo del camino hasta Fonseca, los hermanos hicieron parada en los Maristas y las Misioneras de la Providencia para orar al Cristo 

La Banda de Cornetas y Tambores del Cristo del Amor y de la Paz rompió el sepulcral silencio con sus sones, los primeros de la Semana Santa de Salamanca.

Antes del traslado, la sección del Cristo de la Liberación celebró misa e impuso las medallas a los nuevos 11 cofrades.

De pasta de resina
 

La imagen del Cristo fue realizada en 1988 por el imaginero cacereño residente en Salamanca Vicente Cid Pérez. Está realizada en una pasta de resina con alabastro policromada y presenta todo el realismo de un cuerpo humano recién torturado: agujeros de los clavos, pies y manos hinchados y heridas profundas en las rodillas. Desfila por primera vez el Sábado Santo 25 de marzo de 1989. Esta imagen de Cristo Yacente presenta al Señor tumbado, con la cabeza inclinada hacia la derecha, con gesto moribundo y de extremo dolor y con la mano derecha abierta, en actitud de apertura y perdón a todos los hombres antes de su muerte. Es portado a hombros por 30 hermanos en unas simples parihuelas de madera.

Una carga de paso abierta a todos los fieles

Cada Viernes de Dolores, la imagen del Santísimo Cristo de la Liberación deja su capilla del cementerio de San Carlos Borromeo, donde reposa todo el año, para realizar su traslado popular a la capilla del Colegio Fonseca, desde donde partirá por las calles de la ciudad en la madrugada ya del Sábado Santo. El paso puede ser cargado por todos aquellos que quieran. Cada año, se invita a una hermandad de la Semana Santa de Salamanca para que nos acompañe, al igual que a una banda o agrupación musical.

Fotografías: Alejandro López

  • El Cristo de la Liberación, a la salida del Cementerio San Carlos Borromeo
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