Lunes, 11 de diciembre de 2017
Alba de Tormes al día

"Es tiempo de silencio de campanas, de gustar mejor de nuestro pueblo, de volver a la infancia"

ALBA DE TORMES | Mari Carmen Sánchez repasó sus vivencias en la Semana Santa albense y agradeció el ofrecimiento de las cofradías

Mari Carmen Sánchez junto a su sobrino Alfonso González

La iglesia de la Anunciación albergó un año más el pregón de Semana Santa, que este año pronunció una emocionada y agradecida Mari Carmen Sánchez, cuyas palabras demostraron el cariño y amor que siente por Alba de Tormes. La pregonera fue presentada por su sobrino, Alfonso González, que la definió como " una mujer de aquí, una vecina de Alba de Tormes que ha pasado sus 66 años viviendo y trabajando siempre en su pueblo". De Mari Carmen destacó "su gran corazón, su sensibilidad hacia los demás, su enorme capacidad de sacrificio, su generosidad y su bondad"

El pregón descubrió detalles de vivencias infantiles de la Semana Santa Albense

Su pregón comenzó recordando a los antepasados fallecidos, tanto a cofrades, párrocos, religiosos, religiosas, poetas albenses, músicos y a aquellos que cargaron sobre sus hombros alguna de las imágenes procesionales.

Su pregón recordó a muchos de los asistentes su infancia en especial cuando se refirió al Domingo de Ramos "cuando los más pequeños al terminar la procesión corrían hasta la iglesia de San Miguel y allí en las escaleras desgastadas, junto a una puerta carcomida por el paso del tiempo, esperaban con ansia que las puertas se abriesen para volver a ver las caras del Resucitado, el Cristo atado a la columna y a los judíos de San Miguel, que así los llamábamos". Por entonces el desaparecido remate de los pasos se realizaba allí en la puerta de la iglesia de San Miguel.

Del Jueves Santo, Mari Carmen Sánchez destacó la representación de la última cena en la iglesia de San Pedro y la "impresión que les causaba ver a doce hombres mayores sentados a ambos lados del altar, hombres sencillos y humildes, curtidos por el trabajo duro de la vida".

"Nos conmovía el sonido de la Banda de Música y la Banda Cornetas y Tambores"

Para Mari Carmen, el Viernes Santo es un día triste y silencioso que "carga de congoja el corazón al ver como el Señor es desclavado de la cruz y colocado en el sepulcro". Todos los días de la Semana Santa tuvieron cabida en el pregón pronunciado por Mari Carmen Sánchez que concluyó con una poesía dedicada al Cristo en agonía, cuyo autor fue Celestino Llamazares del Sagrado Corazón de Jesús.