Martes, 12 de diciembre de 2017

‘Caminonization’ y ‘Sevillanization’

A través de un estudio de la antropóloga Cristina Sánchez-Carretero, del Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit), supe del término ‘caminonization’ acuñado por Peter Jan Margry, de la Universidad de Ámsterdam. Este profesor holandés trata de concentrar en él la idea de que el éxito de la ruta jacobea está “estimulando el auge en todo el mundo de vías a pie sagradas o espirituales”.

La investigadora española, en una reciente publicación, amplía el concepto y convierte al Camino en un patrón que el resto de senderos religiosos tratan de reproducir. El estilo de la peregrinación a Compostela es imitado en “su formato, iconos e incluso en el comportamiento de los peregrinos. Se ha convertido en un modelo que ahora se espera en el resto de los caminos”, escribe ella. Gobiernos de países como Japón, México o Colombia buscan en la Xunta asesoramiento para alcanzar el éxito, en términos cuantitativos, que el Camino de Santiago vive desde finales del pasado siglo hasta hoy.

No quisiera meterme yo a catedrático —que más allá de apodos y sentido del humor no basta con parecerlo, y menos con creérselo— si constato que, de un modo semejante, se produce en nuestra Semana Santa, y en otras con independencia de la región española donde se desarrolle, una cierta ‘sevillanization’ de esta celebración popular viva a la que un buen puñado de cofrades ha elegido quitarle el polvo como décadas atrás hicieran otros con distintos bríos. Lo hacen con Sevilla en la memoria, aunque hoy, en líneas generales, la situación dista mucho de aquellos 70 a la intemperie. 

De siempre Sevilla ha generado un influjo en buena parte de las hermandades de la Península. Claro. Pero sea la facilidad de desplazarse con asiduidad a la capital hispalense por carretera, tren, redes sociales o YouTube, el caso es que la globalización cofrade ha producido un efecto mimético que crece en la Meseta e incluso más allá del Macizo Galaico. En mayor o menor medida, con más o menos afán de copia o aspiración suprema de igualá, Salamanca lo viene observando desde hace más de una década. La salida extraordinaria de la patrona de Castilla y León en 2005 en el 50 aniversario de su coronación canónica fue quizá un indicio poco apreciado sobre lo que vendría.

Causas habrá y se podrán analizar. Justificar, si es que hiciera falta. Pero sin blanquear el pasado. La Semana Santa se abre al siglo XXI y es potestad del cofrade de hoy decidir qué camino sigue ahora que la Vera Cruz —y con ella todos— celebra cuatro siglos del Descendimiento, del Santo Entierro y del Encuentro o que el Nazareno conmemora tres centurias de presencia en la ciudad. Vías y senderos hay muchos, pero la meta del Camino de Santiago jamás podrá ser otra que Santiago.

Texto: Abraham Coco

Fotografías: Miriam Labrador

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