Viernes, 15 de diciembre de 2017
Las Arribes al día

Los alcaldes dicen ‘no’ al lobo

VITIGUDINO | Convocados por Abaduero, cerca de 60 munícipes acuerdan constituir una comisión que sirva de interlocutor ante las administraciones para poner fin a los ataques

Los alcaldes se mostraron unidos en loq ue consideran ponen en riesgo la vida de los pueblos / CORRAL

Convocados por la asociación Abaduero, colectivo que lucha contra la presencia de poblaciones de lobo en zonas de ganadería extensiva, casi 60 alcaldes y concejales de municipios del partido judicial de Vitigudino se reunieron este miércoles en Vitigudino para hacer un frente común bajo los mismos objetivos que Abaduero.

Cada uno a su manera y con distintas propuestas, pero todos coincidieron en un ‘no’ rotundo al lobo en la comarca de Vitigudino y en otras zonas ganaderas también sensibilizadas con el problema que supone la presencia de este depredador entre explotaciones ganaderas de extensivo.

El encuentro se sustantivó en la creación de una comisión de alcaldes en representación de todos aquellos municipios que quieran adherirse a  las propuestas planteadas por Abaduero y que se centran en dos objetivos principales, uno inmediato y otro a más largo plazo, el primero a poner fin a los constantes ataques al ganado, y el segundo a la modificación de la Directiva Hábitats para que el lobo deje de ser considerado una especie en peligro de extinción.

En cuanto a la primera medida, dada la probada ineficacia de los aguardos –cabe recordar que las patrillas de control llevan más de dos meses intentando abatir un ejemplar de lobo sin haberlo conseguido-  los ganaderos apuestan por la organización de ganchos como nuevo sistema de control de la especie. Se trata de pequeñas batidas selectivas y localizadas en espacios menores que facilitan una rápida organización una vez que se ha tenido constancia de un ataque, aunque al igual que en los aguardos únicamente interviene personal de Medio Ambiente.

Así, quedó designada una comisión de alcaldes que hará las veces de portavoz ante las instituciones y sus representantes, además de ser la encargada de coordinar las acciones propuestas por Abaduero. Esta comisión está constituida por representantes de las mancomunidades de Centro Duero, Vitigudino, Abadengo, Arribes y Cabeza de Horno, además del Ayuntamiento de Vitigudino y los dos diputados provinciales de la comarca.

Hoja de ruta

El primer paso será mantener una reunión el próximo viernes en la que se planificará una hoja de ruta con plazos sobre los objetivos propuestos, así como la redacción de un documento a modo de presentación ante el presidente de la Junta de Castilla y León, Administración en la que recae las competencias en materia de Medio Ambiente. Este documento será firmado por todos los alcaldes el próximo día 22 en una nueva reunión a la que han quedado convocados todos los alcaldes.

Entre las intervenciones cabe destacar algunas muy críticas, especialmente las realizadas por los alcaldes de Yecla de Yeltes, Bogajo, Saucelle o Hinojosa, otras atrevidas como las de los alcaldes de La Redonda o Peralejos de Abajo, y otras más reflexivas como las planteadas por los alcaldes de El Cubo de Don Sancho o Aldeadávila, pero si en algo coincidieron todos fue en dar su apoyo unánime a los ganaderos y en defender a sus vecinos, porque, como señaló el presidente de Abaduero, Juan Luis Delgado, “esto es un problema social”.

Con estas declaraciones Delgado quería reflejar que cualquier daño o circunstancia que afecta de forma negativa en la ganadería tiene consecuencias para el resto de la población de estas zonas rurales, y abundó en la posibilidad de que el problema común que está planteando el lobo para la supervivencia de los núcleos rurales se convierta en la punta de lanza para reivindicar otros aspectos que están dinamitando la vida en los pueblos hasta convertirlos en despoblados en no muchos años. “Nuestra generación tendrá el penoso orgullo  de ver morir a nuestros pueblos”, sentenció.

Desde el 1 de enero a la estos días los daños por ataques de lobo se traducen a 180 cabezas de ganado muertas entre ovejas y becerros, y otras tantas heridas, por lo que la paciencia de los ganaderos está al límite, tanto que hubo propuestas para realizar batidas ilegales o dimisiones en bloque en los ayuntamientos, aunque de momento intentarán un nuevo diálogo a pesar de las malas experiencias anteriores, donde en las reuniones con el consejero de Medio Ambiente todo eran compromisos, pero que al final se han quedado en palabras vacías de contenido.

Los alcaldes esperan, o más los ganaderos, que la legitimidad de los primeros como representantes democráticamente elegidos por sus vecinos, sirva para algo más que sacar al santo el día de la fiesta, aunque los alcaldes de mayor experiencia ya saben a dónde llegan sus voces, por eso estos fueron los más radicales en cuanto a la adopción de medidas, recordando pasajes como las urgencias médicas en Las Arribes.

Medidas urgentes

Dirección de AbadueroPara José Luis Martín, responsable de Abaduero, las actuales medidas de control son ineficaces incluso en el mejor de los supuestos, porque –en su opinión– la evolución de la especie supera las medidas de control, lo que dejaría cada año un mayor número de ejemplares a pesar de que se consiguiera abatir los autorizados. Pata Martín, “si esto sigue así habrá que coger las maletas e irnos de aquí”.

Del mismo modo, los ganaderos rechazaron la posibilidad de que el lobo sea considerado especie cinegética al sur del Duero, pues en su opinión esto significaría admitir la presencia de la especie en medio de la ganadería extensiva, aspecto que consideran incompatible y por tanto inadmisible.

Por ello, la media d urgencia que Abaduero pretende es la organización de ganchos en aquellos lugares en los que se haya denunciado un ataque minutos antes, “y si esta medida no da resultados, entonces deberemos ir a que autoricen las batidas”, concluyó.