Jueves, 14 de diciembre de 2017

Fútbol y "Españolario"...

Encontré este artículo periodístico titulado “Españolario de autor”, en el que 27 lingüistas y escritores de las dos orillas del Atlántico retratan un idioma que pone distintas músicas a las mismas letras. Y allí encontramos distintas definiciones de palabras como “América”; “Biblioteca”; “Che”; “Dinero”; “Educación”; “Zarrapastroso”; y un largo etcétera. Al respecto de la palabra “Fútbol” se utilizan argumentos de Juan Villoro, escritor mexicano, que escribió un excelente libro de fútbol: “Dios es redondo”.

“Fútbol. El fútbol es el juego mejor repartido en el planeta. El poeta Antonio Deltoro lo define como “la venganza del pie sobre la mano”. La especie que se desarrolló gracias al cerebro, al ojo y  al pulgar oponente, vuelve al origen pateando una pelota. No hay actividad física más democrática: solo ahí alguien pequeño puede ser Messi. La lengua se ha modificado con su impulso, incorporando el verbo “chutar” y el sustantivo “guardameta”, y expresiones que definen situaciones existenciales: “fuera de lugar”, “autogol”, “ponerse la camiseta”. Gracias al fútbol, “la mano de Dios” pasó de la teología a la picardía. Es la única forma de la épica donde un 0-0 puede resultar extraordinario y que acepta jugarse mal a sí misma. El árbitro se equivoca tanto que el fútbol es un nítido reflejo de otro juego donde la justicia es relativa: la vida”.

Esta jerga tan particular en el mundo del fútbol cuesta a veces interpretarla. Y se escribe aquello de “Tiró al palo corto”; “Le dio a la pelota con la pierna mala”; “Él pasa balones a sus compañeros y éstos le devuelven albondigones”; “Al portero se le va a caer encima el larguero”; “Salió a por uvas”; “Cantó por Manolo Escobar en aquel balón”; “Se quedó con la horma”; “Se tiró a la sombra del balón”; “Es muy malo y lo más redondo que ha visto fue una pastilla de chocolate”; “La pierna izquierda la tiene para mear…” Incluso en “El Rincón del Vago” se puede uno ilustrar con expresiones populares del fútbol como éstas: “Vamos a echarle huevos”; “Es como un perro de presa” y muchas más acciones del juego que, perfectamente, podrían formar parte del “Españolario” del fútbol. ¿O no…?