Martes, 12 de diciembre de 2017
Las Arribes al día

El Ayuntamiento amplía la oferta turística con un parque de contenido didáctico y lúdico

ALDEADÁVILA | En su interior se encuentran especies arbóreas tales como quejigos, castaños y robles, además de cítricos, que serán interpretados mediante accesos para su observación

La portada de acceso al Parque Educativo está siendo realizada con piedra / CORRAL

Empleados del Ayuntamiento de Aldeadávila trabajan desde hace unas semanas en lo que será el Parque Educativo ‘Manuel Hernández Castro’, un espacio con contenido didáctico y lúdico asentado sobre tres hectáreas de terreno en las que pueden observarse quejigos, robles, castaños, especies de cítricos y arbustos autóctonos del Parque Natural Arribes del Duero, entre otras.

Ubicado en el paraje conocido como La Retuerta, el nombre de Parque Educativo ‘Manuel Hernández Castro’ obedece al que fuera propietario de la mayor parte del terreno. Según el alcalde de la localidad, Santiago Hernández, “es en honor al padre de la persona que nos ha cedido la mayor parte del terreno, no todo, pero gran parte de las tres hectáreas que alberga el parque”.

Entre las especies arbóreas que pueden encontrarse en este espacio el regidor destaca “un castaño tradicional, como hay algún otro en Aldeadávila, que unido a un quejigal y al robledal convierten este bosque en algo singular”. El quejigo es, añade el regidor, “un tipo de roble que se da en unas circunstancias muy particulares, no en sitios y zonas tan frías como el roble, y es un árbol muy vigoroso”, de ahí que este enclave sea singular.

El objetivo del parque  añade Santiago Hernández, es que tenga una función educativa, didáctica, y al mismo tiempo lúdica, “que pueda servir para generar atractivo turístico”, por lo que también ofrecerá una zona recreativa que consistirá en un merendero con mesas y bancos, además de “un edificio que permitirá realizar barbacoas sin riesgo de incendio para el medio ambiente y que se podrá utilizar durante todo el año. Será un sitio donde bien los vecinos o quienes nos visiten podrán aquí disfrutar del campo en familia, disfrutar de la naturaleza y comer la merienda. Un lugar ideal”, añade el alcalde.

El parque ofrecerá una interpretación adaptada a todos los públicos con la identificación de las distintas especies. “Intentaremos buscar ayuda teórica para realizar la interpretación. Los técnicos de Medio Ambiente nos están ayudando en el diseño del parque, y esperamos que con su ayuda y con la de alguna institución con autoridad como la Universidad de Salamanca, podamos ofrecer la mejor información e interpretar así el parque”.

Iniciadas las obras hace algunas semanas, estas se ejecutan con medios propios del Ayuntamiento. Hasta el momento las actuaciones consisten en la construcción de la entrada principal, aún en obras, y el acceso al interior mediante senderos que se están realizando con herramientas manuales empleadas para la limpieza de arbustos. Los materiales utilizados  son la piedra y la madera, en parte procedente del lugar, y su conclusión, en opinión de Santiago Hernández: “Esperamos que al final de la primavera se pueda disfrutar ya de él, en su mejor momento, porque primavera y otoño son las mejores épocas para disfrutar de la naturaleza en el Parque Arribes”.

Torre de observación

Entre las actuaciones más destacadas, además de la entrada al parque, el edificio para barbacoas y un sendero que recorrerá cada zona de interés desde una perspectiva medioambiental –que va desde las especies arbóreas a matorrales como la escoba, zarzales o tamarices–, se encuentra la construcción de una torre de observación para disfrutar de la excelente panorámica que rodea este espacio y desde la que se puede observar, además de algunos municipios portugueses, gran parte de la zona cultivada del municipio, bancales con viñedos, olivares, almendros y frutales, así como “un pequeño bosque de robledal y quejigal situado en las inmediaciones. No creo –añade el alcalde–  que el resto del Parque Arribes del Duero sume el número de quejigos que hay aquí”.

Además de la torre de vigilancia, que será instalada en breve, el parque se amplía con una zona de cultivo de frutales incluidos cítricos para que el visitante pueda conocer el cultivo tradicional de estas especies, a las que se ha sumado el níspero, especie llegada a este municipio de Las Arribes hace ya algunas décadas.

Por último, el alcalde destacó y agradeció el “apoyo recibido por parte de los técnicos de Medio Ambiente en general, y en particular la atención que ha prestado al proyecto Francisco Bolaños, que se ha preocupado sobre el terreno, aportando ideas al diseño” de este nuevo atractivo turístico del corazón de Las Arribes, una localidad que ha sabido ver la oportunidad que le brindaba el Parque Natural Arribes como ninguna otra.

 

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