Sábado, 16 de diciembre de 2017
Bracamonte al día

El Franciscano Antonio Luis Nicolás invita al profundo sentir de la Semana Santa durante un vibrante pregón

PEÑARANDA | Durante el acto se hacían entrega además de los premios a los ganadores del XXIII Certamen Nacional de Poesía de la Hermandad de Cofradías

El fraile Franciscano Antonio Luis Nicolás Marín ha defendido el valor de fe como salvadora de la vorágine diaria en la que vive el ser humano en la actualidad, durante la lectura del Pregón de la Semana Santa, del que ha sido autor.

Más de un centenar de personas se han congregado en el patio de butacas del Teatro Calderón para asistir a este sobrio acto con el que comienza la cuenta atrás para la Semana Santa.

Antonio Luis ha iniciado su alocución afirmando como “no tengo conocimientos antropológicos, ni soy licenciado en arte; tampoco soy doctor ni ocupo cátedra alguna en los prestigiosos centros de la ancestral ciudad helmántica, pero si quiero ser lo suficientemente valiente para deciros que me gustaría presentarme como un “enamorado de Cristo”, pues he podido constatar a lo largo de mi vida que Jesús me amó y se entregó por mí y creo que merece la pena el reto de que cada uno lo podamos experimentar despertando las conciencias ante esta realidad que abarca lo ancho, alto y profundo de nuestras vidas” y ha explicado como la Semana Santa “ es sinónimo de historia de la humanidad, Semana Santa es imagen real de tu propia pasión, tu propia muerte y tu propia resurrección. Entonces celebrar o vivir estos días no puede quedarse en la oquedad del espectador, o en la crítica más o menos constructiva de colores, música y armonía”.

El fraile desarrollaba una potente imagen cargada de fe de las diferentes imágenes de Jesús y María que en pocos días comenzaran a procesionar por las calles de la ciudad y ha querido dejar una reflexión a los presentes, exponiendo como después de todo “entre el cielo y el suelo la distancia la hemos puesto tu y yo; entre el cielo y el suelo, desde aquella luna nueva de primavera, no existe más que Misericordia, un Amor derramado en las entrañas de la misma Creación que sí, claro que sí, nos capacita para hacer nuevas todas las cosas”.

La apertura y cierre del acto ha contado con la interpretación de dos piezas clásicas a cargo de dos jóvenes músicos, a lo que se ha sumado el ya tradicional saludo y agradecimiento del presidente de la Hermandad de Cofradías, Moisés Pérez, y la entrega de los galardones a Jorge de Arco, Ramón Bascuñana y Boris Rozas, primer premio doble y accésit del XXIII Certamen Nacional de Poesía de la Hermandad peñarandina.