Miércoles, 13 de diciembre de 2017

¿Hemos alcanzado la igualdad?

Esta semana he sometido a mi prójimo más cercano, que soy yo a una dieta larga e intensa de conferencias, de mesas redondas, peliculas…sobre el tema obligado de la MUJER: la desigualdad que no acaba, porque se acentua la diferencia entre varones y mujeres: el acoso y la violencia que cada semana por no decir a diario, termina con las vidas de mujeres de todas las edades; el terrible negocio de la trata, el segundo más lucrativo del mundo, que trafica con los cuerpos de mujeres cada vez más jóvenes, engañadas, secuestradas, maltratadas, con pérdida total de libertad. No está claro que con la legalización de la prostitución, origen de todo este comercio de esclavas, los problemas se vayan a terminar.

Yo vivía en Bilbao cuando una amiga de Vitoria me pidió que la acompañara para intentar sacar de la prostitución a una chica conocida. No teníamos idea de cómo encontrala pero fuimos a un barrio y casualmente  vimos en la calle a una mujer que parecía prostituta y que conocía a la que buscábamos. Nos mostró donde vivía, no lejos del barrio viejo. Allí nos plantamos a medio día. Estaba durmiendo. Alguien la despertó y entramos a la alcoba y la instamos a que se viniera con nosotros. Fue inutil. Nos explicó que su vida era muy complicada, que no era feliz pero que ya estaba atada por los regalos valiosos que había recibido de uno de sus clientes. Forcejeamos,, la mostramos nuestro cariño, de mil modos tratamos de convencerla pero fue inutil.

La segunda vez se trataba de algo diferente. Desde Gerona iba mensualmente a Olot en unos pequeños trenes que tardaban de tres a cuatro horas y nos reuníamos con jóvenes para transmitirles un programa formativo que luego ellas lo desarrollaban con otros grupos. La responsable de Olot me pidio  que la acompañara con una prostituta que acababa de salir de la prostitución. Pensaban que si la gente de Olot la veían con dos mujeres  normales, “buenas”, recuperaría  más pronto su dignidad y enconraría trabajo.. Lo hicimos varias veces con naturalidad. En poco tiempo encontró trabajo.

Todo ha cambiado mucho, pero desde entonces es para mi un colectivo de mujeres que merece nuestro respeto comprensión y cercanía, porque  la mayoría de ellas  necesita trabajar y tienen que vender su cuerpo. Los estados, los gobiernos, apenas hacen nada, miran para otra parte. Cuánta corrupción habría que desvelar en estas “tratas” que generan el segundo negocio del mundo. El problema que se intenta visibilizar el día de la mujer, es demasiado grande y profundo para poder abarcarlo en un artículo. En las mesas redondas a las que he asistido, se han dejado muchos temas por tratar. Respecto a la desigualdad, a pesar de que las mujeres están preparadas igual o mejor que los varones, hay un franco retroceso respecto a años anteriores. Basta ver las actuales tertulias de la tele y radio, en las que los hombres están mucho más representados. Recuerdo con nostalgia aquella tertulia de la SER de Iñaki Gabilondo con un grupo de mujeres maravillosas. Desapareció pronto. En la Noche en 24 Horas suele haber dos mujeres frente a 4 o 5 varones. Lo mismo en la Sexta-noche en la que no se pone coto a las constantes intervenciones de Eduardo Inda.

La investidura en que se juega la presidencia de la Nación, ¿quienes se la juegan?, barones. En el PP, Rajoy no se marcha por nada aunque haya un grupo de mujeres atractivas y preparadas. Los hombres presiden todo, las mujeres son sus ayudantes, sus adláteres. Detrás de Pedro iban tres o cuatro, ahora sólo una. De la paridad ya no se habla. Lo que más me asusta es que ellas no se rebelan. El “machismo” de ahora es peor porque está aceptado. Nos comparamos con naciones europeas, que tampoco son ejemplares, pero ahí está la Merkel campeando. ¿Cuándo tendremos en España una presidenta de Gobierno?. De presidentas de partidos a nivel de Comunidad, está Susana que da cien vueltas a Sánchez. En las demás comunidades socialistas, hombres. Cuando hay una mujer en un puesto importante, como las alcaldías, les llueven las críticas, se las mira con lupa.

No voy a hablar de mujeres mayores que conservan su potencial cognoscitivo, su don de gentes, un pasado profesional impecable. Ahí está Manuela Carmena, la única, de Podemos, a la que no han tenido en cuenta sus arrugas. Estoy segura, lo he comprobado que lo está haciendo muy bien en medio de la complejidad de la capital de España. Cometerá errores porque es humana y los que salen son objeto de mucha critica, de mucho papel.

Para terminar mencionaré la discriminación a las mujeres que viven solas y se acentua si son además mayores y solteras o viudas. No me voy a parar en detalles pues son muchos los ninguneos, incluso insultos y persecuciones. Me sobran experiencias propias y ajenas.

El machismo ha vuelto a tomar carta de naturaleza. Hay incluso bastantes mujeres “machistas” con las que no se puede hablar.

Es necesario que las mujeres que deseen la igualdad vuelvan a unirse. Las mujeres y los hombres concienciados de verdad. Como aquellas mujeres griegas que llevó al teatro Aristofanes en La Asamblea de las mujeres”,  en el 392 a. C.   Un grupo de mujeres encabezado por Praxágora, que decidió que las mujeres convenciesen a los hombres para que les cedieran el control de Atenas, pues ellas podrían gobernarla mejor. Las mujeres, disfrazadas de hombres, se cuelan en la asamblea y votan la medida, convenciendo a algunos hombres para que voten por ella debido a que es la única cosa que no han probado aún.

“Diré que es necesario que todos pongan sus bienes en común, que todos tengan su parte y reciban el mismo terreno; no es correcto que uno sea rico y otro miserable; que éste cultive una zona inmensa y aquél no tenga donde caerse muerto; que fulano tenga a su servicio numerosos esclavos y mengano ni un solo criado” es el tema tan actual que plantea Proxágora y que  evidencia la estrecha relación existente entre la crisis social que afectaba a la ciudad y la elaboración de doctrinas igualitarias. Como ahora.

El origen de todas las desigualdades es la falta de CULTURA, que deriva en miedo y en falta de LIBERTAD. Poco se habla de esto en las propuestas de los líderes que quieren gobernarnos.