Martes, 12 de diciembre de 2017
Las Villas al día

“Hay días que ayudo a parir una oveja y presento una exposición en La Salina”

“No se puede organizar la administración de los pueblos sobre el papel; hay que pisar tierra y conocer sus problemas”, afirma el dirigente al alza en el PP

Julián Barrera, diputado de Cultura y alcalde de Villoria / MERCEDES

El diputado provincial de Cultura y Alcalde de Villoria, Julián Barrera, no olvida su origen de pastor en cada acto público como político. Sus orígenes como hombre de campo marcan su quehacer en sus nuevas responsabilidades en La Salina. “Hay muchos días en los que hago cosas tan distintas como ayudar a parir a una oveja, amamantar corderos, presentar una exposición en La Salina o presidir un pleno en el Ayuntamiento de Villoria”, afirma en una entrevista a SALAMANCArtv AL DÍA. Periodista y ganadero, Barrera, un hombre en alza en el Partido Popular, tiene claro que la organización administrativa de los pueblos no se puede hacer desde el papel, sino que hay que pisar tierra y conocer la realidad del mundo rural. Asegura que tanto PP como PSOE han recibido un duro castigo fruto de la corrupción, para la que piden contudencia: “el que la haga que la pague”.

Julián Barrera se ha forjado en la Universidad pero sobre todo en el campo, desde el esfuerzo de un trabajo diario, duro, constante, como es el de pastor. No es habitual en política ver a dirigentes que hayan pisado barro en todos los sentidos…

Sí, la verdad es que mi trayectoria vital resulta muy chocante para muchas personas. Sobre todo para aquellas que no me conocen desde niño. Y demuestra que el trabajo en el campo y la formación intelectual no tienen que ser incompatibles en absoluto. Soy hijo y nieto de pastores. Por desgracia, ellos no tuvieron la oportunidad ni los medios para tener una formación. Era otra vida y otra sociedad mucho más dura la que les tocó en suerte. Pisar barro y comer polvo resulta muy positivo para saber lo que cuesta conseguir algo en la vida. Siempre he sido y seré pastor; ser alcalde o diputado es una etapa de mi vida que quizás no esperaba y que algún día terminará. Mientras tanto, lucho y trabajo para afrontar la responsabilidad que ello supone.

¿Estos orígenes le ayudan en sus responsabilidades al frente del Ayuntamiento de Villoria o como diputado de Cultura?

Ayuda en todo tipo de responsabilidades. Nunca debemos olvidar quiénes somos y de dónde venimos. Tener trabajos tan distintos me ayuda a no perder la perspectiva. Hay muchos días en que hago cosas tan distintas como ayudar a parir a una oveja, amamantar corderos, presentar una exposición en La Salina o presidir un pleno en el Ayuntamiento de Villoria.

Los municipios de Las Villas han perdido población, pero Villoria ha logrado mantener un núcleo activo en su padrón año tras año, así como a un nutrido grupo de emprendedores, un área industrial en el único polígono de la comarca y un dinamismo social y cultural al alza. ¿Unión de sus gentes, acciones públicas constantes en el tiempo? ¿Qué ha permitido a Villoria ser la localidad más pujante de la zona en todos los parámetros, especialmente en el del asentamiento de su población?

“Villoria es un pueblo exigente y eso lo sabemos bien los que hemos desempeñado algún cargo público”  

El de Villoria es un caso muy curioso porque hace apenas 60 años era un pueblo muy pobre con población fundamentalmente obrera. Muchas personas se vieron obligadas a emigrar a las zonas industriales del norte o a países extranjeros buscando un futuro mejor para ellos y sus familias. La mayoría de ellos se fueron pensando en volver y de hecho así ha sido paulatinamente. El empuje y la expansión de Villoria es fruto de muchas circunstancias, algunas de las cuales has mencionado en tu pregunta: alcaldes y concejales comprometidos, población activa y emprendedora, trabajo y esfuerzo en todos los sentidos, sentimiento de un pasado y un futuro comunes, solidaridad y orgullo de sentirse villorejos allí donde estuvieran.....más que un gran motivo, creo que son muchos motivos juntos los que han hecho de Villoria un pueblo de referencia. Además, Villoria es un pueblo exigente y eso lo sabemos bien los que hemos desempeñado algún cargo público a lo largo de los años.

No ha habido consenso en general, y sí mucha oposición, a la reorganización política del municipalismo pretendida por la Junta de Castilla y León. ¿Cree necesaria la reagrupación de servicios y pueblos? ¿Considera que se ha hecho mala pedagogía de los planes de la administración regional?

Creo que en este tema hemos empezado la casa por el tejado. Hay dos principios fundamentales a mi juicio que deber ser la base para la organización del territorio: el sentido común y la autonomía de los municipios. Y nadie mejor que los vecinos, alcaldes y concejales de cada pueblo para conocer su propia realidad y sus necesidades. Ni se puede ni se debe hacer un plan de esta envergadura trazando líneas sobre un mapa. Cada pueblo tiene su propia historia, sus costumbres, sus formas de organización y sus tradiciones. No creo que ninguno estemos dispuestos a renunciar a eso. La idiosincrasia de cada pueblo es única y distinta a la de los demás y eso hay que respetarlo. Por lo tanto todos pedimos lo mismo, criterio y sentido común. Que el bien común sea un principio general pero que ningún municipio se siente perjudicado o discriminado.

La elección como diputado provincial viene a reconocer una trayectoria política y también la importancia que ha alcanzado su municipio en el entorno comarcal. ¿Cómo ve en general a Las Villas? ¿Qué proyectos o planes se deberían de ejecutar para un mayor desarrollo de la zona?

  “Ganar la confianza de los votantes es muy difícil y perderla es muy fácil”

Las Villas, como toda la comarca de Peñaranda, tienen un potencial productivo enorme y unos profesionales perfectamente preparados en todos los sectores. Llevamos décadas demostrando que esto es así, pero nos falta el último paso, el cambio de mentalidad para que nuestras propias materias primas sean transformadas por nosotros mismos y llevadas hasta el consumidor final. Por desgracia, las plusvalías de nuestros productos no se quedan en nuestros pueblos. Esta es una de las causas que provoca la disminución de habitantes y la despoblación de nuestros pueblos. Los ayuntamientos por sí mismos no tienen la capacidad de revertir esta tendencia, por tanto debe ser un esfuerzo común entre todas las instituciones. Locales, provinciales y regionales. Tenemos mucha más capacidad de la que nos damos cuenta pero debe ser un esfuerzo global en el que nos impliquemos todos.

Usted forma parte de esa renovación parcial que el PP ha introducido en el equipo de gobierno de La Salina. ¿Cómo a su formación política en los ámbitos provinciales, regionales y nacionales? Son tiempos de cambios, donde se ha fragmentado el bipartidismo en favor de una mayor pluralidad política. ¿Cree que el PP se desenvuelve bien en esta nueva situación o le está faltando reflejos y mano izquierda?

Creo que esta situación es nueva para todos, no sólo para el Partido Popular. Los ciudadanos nos han enviado un mensaje muy claro a través de las urnas y si no lo asumimos y nos adaptamos, no mereceremos su confianza. No creo que sea cuestión de reflejos ni de mano izquierda, si no de trabajar por todos los ciudadanos como servidores públicos que somos. Ganar la confianza de los votantes es muy difícil, perderla es muy fácil. Ninguna de las personas que desempeñamos un cargo público somos perfectos pero debemos demostrar que somos dignos y responsables de la labor que nos han encomendado. Nuestra provincia está llena de cargos electos del Partido Popular que trabajan cada día, y a veces cada noche, por el bien de sus vecinos. Y yo me siento orgulloso de pertenecer a él.

Es hombre de campo y su apuesta por el mundo rural es una constante en su vida social y política. ¿Cree de verdad que las administraciones están articulando políticas efectivas para apoyar el asentamiento de la población en el medio rural o se hacen parches con planes sin articulación y financiación?

Creo que los hombres y mujeres del mundo rural tienen una gran capacidad de superación y de adaptación a las dificultades. Durante los últimos cuatro años, el periodo más crudo de la crisis, el sector primario es el que mejor ha conseguido seguir adelante, contribuyendo de forma decisiva al equilibrio de nuestra balanza comercial. Ahora nuestra comarca tiene una gran oportunidad y no es precisamente un parche, ni mucho menos. Se trata, como ya supones, de la conversión de 6600 hectáreas de secano en regadío con las obras del canal de la Armuña, que nosotros conocemos como el de Riolobos. Nada más y nada menos que 41 millones de euros por parte del Ministerio de Agricultura y otros 16 por parte de la Junta de Castilla y León. Sin duda, esta inversión cambiará la vida y asegurará el futuro de miles de personas. Con la previsión, además, de que las obras lleguen a incluir, en un futuro no demasiado lejano, al término de Cantalapiedra. Esta obra era de justicia y se subsana el agravio comparativo que había sufrido la comarca de Peñaranda respecto a otras zonas de nuestro país.

“El que la haga que la pague y además devuelva lo robado”  

Como diputado de Cultura está entrando en contacto con muchas realidades sociales y culturales de la provincia salmantina. Coméntenos qué ejes quiere llevar a cabo en su acción de gestión al frente de este departamento, que ha tenido épocas de mucho dinamismo.

El área de Cultura de la Diputación Provincial tiene un potencial enorme y el objetivo es llegar a todos y cada uno de los rincones de nuestra provincia. Contamos con el Instituto de las Identidades, el Centro Coordinador de Bibliotecas (bibliobuses), los técnicos comarcales de Animación Sociocultural, el Departamento de Exposiciones, el de Publicaciones, colaboramos con la Universidad, con la Filmoteca Regional y un largo etcétera de servicios y posibilidades al servicio de los habitantes de la provincia. Todo ello gestionado con un gran equipo humano perfectamente cualificado y preparado para llevarlo a cabo. Pretendemos ser la correa de transmisión cultural que una a todos los municipios, por pequeños que sean, proponiendo nuestras propias actividades y, a la vez, recogiendo sus propuestas y alternativas culturales.

¿Qué proyectos quiere ejecutar al frente de la Corporación municipal de Villoria?

Durante la pasada legislatura en Villoria conseguimos nuestro objetivo más importante, que era sanear las cuentas municipales, reducir en gran medida la deuda municipal y disponer de liquidez para realizar inversiones. Gracias al esfuerzo de todos los vecinos ahora podemos afrontar con garantías las obras e inversiones imprescindibles y necesarias. Seguir con la renovación del alumbrado público, asfaltado de calles, renovación y mantenimiento de edificios municipales, continuar con la urbanización del Plan Parcial, restauración de la Iglesia de San Pedro....y otros muchos proyectos recogidos en nuestro programa electoral. Sin olvidar nunca el objetivo de disminuir la tasa de paro en la medida de nuestras posibilidades.

Es doloroso para la ciudadanía y cualquier demócrata de bien ver cómo algunos políticos sin escrúpulos de un signo u otro se han aprovechado descaradamente y a toneladas de su cargo público a niveles personales y privados. Precisamente la crisis y muy especialmente la corrupción ha supuesto una sangría de votos y pérdida de confianza en los dos grandes partidos políticos en España. No todo político es indigno y unos pocos han hecho un daño irreversible a la mayoría. ¿Cree en este sentido que  ha habido suficiente contundencia en su partido político y en el que está enfrente para erradicar esta lacra? Considera que se ha cumplido aquello de que el que la hace la paga, ¿o ha habido demasiada tolerancia o timidez al respecto?

Sobre el tema de la corrupción hay que ser contundentes, sin medias tintas. El que la haga que la pague, y además que devuelva lo robado. De otra forma es imposible que los ciudadanos confíen en las instituciones y en los políticos. Creo que los dos grandes partidos tradicionales ya estamos pagando las consecuencias de haber sido demasiado laxos en ocasiones con el tema de la corrupción. Las dos últimas citas electorales han sido reveladoras en este sentido. El populismo y los mensajes mesiánicos que se van abriendo camino no son más que la prueba de que algo hemos hecho mal. Ha sido algo más que un toque de atención; ha sido un puñetazo de los votantes en toda la cara de los dirigentes políticos españoles. Espero que estemos a tiempo de reparar el error y de que la situación no sea irreversible.

Julián Barrera con algunos de los ‘culpables’ del momento que vive Villoria  | MÓNICA GONZÁLEZ HIDALGO