Lunes, 18 de diciembre de 2017

El 8 de marzo es vuestro día

Voluntarias, trabajadoras, personas en proceso de cambio de estilo de vida..., ¡el día 8 de marzo es vuestro día! Un día para recordar el papel y la dignidad de las mujeres en el proceso de conciencia de su valor humano dentro de la sociedad. Un día para contestar, para registrar y para despertar al mundo, un día para resaltar la importancia de la actuación de la mujer en todos los ámbitos de la vida, sobre todo aquí en el Centro de Día de Atención a la drogodependencia de Caritas Salamanca.

 Un día es poco para celebrar una lucha constante, diaria y sin descanso que llevan a cabo. Un día es poco para reconocer la participación de las mujeres, sobre todo de vosotras que queréis cambiar de estilo de vida y que estáis en la construcción de una familia, en la conquista del mercado de trabajo, en la lucha por su libertad de pensamiento y de elección, hasta llegar a ocupar un espacio en esta sociedad al que tenéis derecho.

 Que la mujer ocupa un lugar cada vez más significativo en la sociedad toda no es ninguna noticia. Y esto se lo han ganado a fuerza de una lucha constante como lo vais, día a día, demostrándolo en Centro.

 Es un buen momento para pensar en lo importantes que sois en nuestro mundo y, diría más, en el Centro de Día.

 Es la fiesta más importante de todas porque ¡sin las mujeres, no existiría nadie! Y más en el Centro, donde vosotras aportáis cada día vuestra ayuda y sois el 90% de todo el Centro. Es un día para apreciar a las mujeres de todo color, dificultad, situación personal, edad y clase económica, para respetaros, para reconocer vuestros derechos, para escucharos, para apoyaros, para atenderos, para entender vuestra belleza por dentro tanto como por fuera. Para daros las gracias por todo lo que hacéis y sois. Y para preguntarse... ¿Por qué debería ser este día diferente de todos los días?

 Son razones para recobrar la mirada en vuestra condición como mujeres, y por tanto como personas, y luchar cada día junto a los hombres para cambiar la realidad, para transformar este injusto mundo y seguir aportando nuestra fortaleza, mostrando ese rostro femenino de Dios. Un rostro, como el de María, la madre de Jesús, que nos anima a continuar abriendo cauces de corresponsabilidad en la sociedad.

Este día nos invita al compromiso, a la denuncia, a la reivindicación y a vivir nuevas experiencias que visualicen que los seres humanos estamos capacitados para una reorganización social donde prime la cooperación sobre la competencia, la construcción sobre la destrucción, la igualdad sobre la desigualdad, la justicia sobre la injusticia, y el sentido comunitario sobre el autoritarismo e individualismo. Sólo desde aquí es posible vivir la experiencia de la igualdad, desde el respeto a la diversidad, vivir como seres complementarios y comunitarios. Seguimos reivindicando ante las instituciones públicas unas políticas efectivas de igualdad.

Felicidades a todas las mujeres que siguen luchando, sobre todo a las del Centro de Día. Seguid creyendo en vuestros propios valores y en el derecho de libertad que TODOS tenemos.

José Mª  (Educador del Centro de Día)