Lunes, 18 de diciembre de 2017

8 de marzo. Menos discursos y más hechos

Por si hay personas que aún no saben la historia del 8 de marzo, todo comenzó con140 mujeres trabajadoras que hacían jornadas extenuantes de hasta 12 horas, con unos bajos salarios y con unas peores condiciones de salubridad.  Acudían muchas veces con sus hijos y, por supuesto, los sábados y los domingos no existían como días de fiesta destinados al descanso. Estábamos en 1908, una época en que aún los derechos eran un lujo impensable.  Pero ellas no cedieron y se encerraron en la fábrica de algodón de N. York, lo que provocó que las rodeara la policía hasta arrojarles bombas incendiarias para disuadirlas de su encierro. Pero además cerraron las puertas de salida. Murieron abrasadas. Este asesinato fue el origen del 8 de marzo como día Internacional de la Mujer Trabajadora.

[Img #579504]Por estas razones, el que ahora esa fecha sólo se resuelva a base de discursos de buena voluntad por parte de las instituciones públicas resulta lamentable. Empecemos por el mercado laboral. En Salamanca la tasa de paro es el del 24%, de los cuales un 11% son hombres y un 13% son mujeres. Sin embargo, cuando hablamos de personas ocupadas esto no significa que disfruten de un salario digno. Porque bajo este rótulo de trabajadoras y trabajadores se contabilizan, tanto a quienes desempeñan cualquier puesto de trabajo de 10 horas en la hostelería, aunque su empresario les tenga en bajo un contrato a tiempo parcial, hasta aquellas personas que trabajan para la administración.  

El Ayuntamiento no se ha reunido con empresarios, que en su mayoría son empresas de pequeño tamaño, tampoco en la Cámara de Comercio o con la Diputación Provincial, o con la Universidad, concretamente con el Parque Científico de Villamayor. En suma, reunirse es gratis no requiere ningún desembolso adicional, sino un compromiso de todas las instancias que están en Salamanca. Si bien es cierto que es inútil esperar mucho de una Corporación Local que no cuenta con datos sobre cuántas mujeres trabajan,  en qué rama de actividad, qué necesidades tiene el sector servicios o cuántas jóvenes terminan su carrera y se van de la ciudad. ¿Tanto cuesta hacer un mapa serio de las oportunidades de empleo específicas de las mujeres que residen, o estudian en nuestras universidades?  Sin identificar los problemas resulta imposible buscar soluciones. Estamos muy acostumbradas a la propensión del Ayuntamiento a los discursos, pero es negligente en cuanto a las acciones concretas. Por ejemplo, se mantiene un Plan de Igualdad desde el año 2009 ¿Para qué van a saber qué falla en Salamanca?  Nada tiene importancia mientras su salario se mantenga todos los años, tanto los cargos políticos como de aquellos familiares, amigos y exconcejales que han pasado a desempeñar cargos de libre designación. Se limitan a concentrarse en la Plaza Mayor para recordar que la vida laboral es muy difícil para las mujeres trabajadoras, pero no bajan de sus despachos y cierran acuerdos que pudieran dinamizar la vida laboral de una ciudad, de la que dicen sentirse tan orgullosos.