Martes, 12 de diciembre de 2017

La nueva línea ferroviaria entre Salamanca y Madrid meses después

Mariano nos visita utilizando el nuevo tren Alvia que nos une con Madrid por Medina del Campo y Olmedo, resultado de la benevolencia y eficacia del Partido Popular que ha tenido a bien concedernos la providencia. Ya he comentado la improvisación que rodea a esta línea desde su concepción por Aznar, todavía sin terminar. Para la Unión Europea es estratégica para el transporte de mercancías, pero se electrifica exclusivamente para determinados tipos de tren de alta velocidad exclusivamente de viajeros. A pesar de tener un ancho distinto a la línea realmente de alta velocidad que se utiliza desde Olmedo, y no poder pasar hasta ese lugar de 155 km/h.

El 25 de Marzo se ufanaba el presidente de Renfe en Zamora con el éxito de las nuevas líneas desde Madrid a Zamora y Salamanca, imposible claro que hablara de la comunicación entre ambas ciudades que no les interesa como han demostrado gobierne quien gobierne. En nuestro caso decía que el nuevo tramo ha desplazado un 80% de los viajeros de la línea convencional a la vía rápida. Aunque entre Salamanca y Medina sigue siendo convencional con su peculiar electrificación. Por cierto, hasta hace poco el PP repudiaba esas cosas llamadas velocidad alta, altas prestaciones o ahora vías rápidas, cómo cambian los tiempos (y la crisis que nos trajeron).

Esa información, traducida, quiere decir que el nuevo servicio le roba viajeros al viejo, dado que cualquier otra cosa no tendría sentido. De ahí la obligación de hacer planteamientos de gestión diferentes, expresado en la necesidad ineludible de Renfe de poner precios más caros a este servicio, en caso contrario entra en colisión con lo ofertado por Ávila. A mismo precio, y no existen razones técnicas para que no sea así (el tren Alvia lleva más pasajeros que el de Media Distancia), los servicios por Ávila son redundantes y no competitivos. Dicho de otra manera, estarían condenados a desaparecer, en realidad terminarán desvaneciéndose. Lo veremos mejor según aumenten los servicios por “vía rápida” como ya se solicita. Una prueba más de la falta de estudio y planificación del corredor que ya mencionaba en otro artículo.

Para el futuro de Salamanca es vital la permanencia de las comunicaciones con Ávila, que comparte servicios ubicados en nuestra ciudad, sin olvidar Peñaranda y los pueblos intermedios. Línea que demanda una verdadera modernización para acortar los tiempos de viaje de verdad. Conseguir los 90 minutos entre Salamanca y Madrid por esta línea no es una quimera, sólo necesitaba inversión de verdad. Sin olvidar que resultaría muy útil para eso que se ha vendido desde hace años como un pilar de futuro, el Puerto Seco o una verdadera ciudad del transporte intermodal (ferrocarril y carretera), que sigue sin existir y sin visos de que lo haga próximamente.

La falta de planificación sobre necesidades y demandas reales en la comunicación terrestre en nuestro país, se muestra también en la falta de previsión de cualquier gobierno para conseguir un encuentro eficaz entre el ferrocarril y el avión en el aeropuerto de Barajas, que necesitamos más que Matacán. Algo que sí puede hacer el transporte de viajeros por carretera entre Salamanca y Madrid, que atiende una empresa privada.

Y a todo esto dado que para otras cosas no hay dinero público (y Renfe aunque se maquille sigue siendo pública), anuncian con un gobierno en funciones, y en un momento en el que los sobreprecios tienen sospechosas connotaciones, que quieren comprar más trenes de alta velocidad al doble del precio que costaban en 2004. Es llamativo que expertos en el tema, incluso de la propia empresa, no encuentren justificación a ese dislate, aparte de considerar que no se necesitan más trenes de ese tipo. Parece que han olvidado que se acumulan los informes relacionando alta velocidad con despilfarro y rentabilidad imposible, hasta de la patronal de la construcción.