Sábado, 16 de diciembre de 2017

Aniversario

   Me estuve preguntando en estos días si existen palabras que lo definen todo.

   Al indagar sobre aquellos hechos que no tienen nombre, descubres que sí se han creado razones para casi todo, siempre hablamos del hijo que pierde a uno de sus padres, “huérfano” y no pensaba hasta unos minutos que la palabra “deshijado” tuviese su lugar, ésta, aunque algo ambigua, puede acercarse al horror de su triste definición “dicho de una persona, que ha sido privada de los hijos”.

   Algo similar ocurre con la palabra aniversario; “día en que se cumplen años de un suceso”, pero el diccionario de la lengua española también recoge; “oficio y misa que se celebran en sufragio de un difunto el día en que se cumple el año de su fallecimiento”.

   Se barrunta en casa que el aniversario de mi padre está muy cerca, rememoro el luto de nuestros mayores, las lecciones que uno aprende después de 32 años cuando alguien faltó a nuestro lado y mi madre pedía silencio, aquél chiquillo lo entiende ahora.

   El aniversario en ambas acepciones se dan la mano, en el momento en que paró el reloj a los 85 años de vida y el momento del primer año de su partida.

   Querido papá, te escribo en nombre de mamá, a quién por su carácter bondadoso le da reparo expresar su dolor por no causar preocupación en nosotros, pero la congoja se lee con grandes letras en su rostro. Sabes que todo nuestro afán está en intentar que en todo momento estés orgulloso de nuestros actos y pensamientos, que a un hombre íntegro, honrado, humilde y trabajador se le recuerda cada día en cada suspiro. Sin forzarlo, hasta has conseguido que la familia herede tu pasión por el campo, este año recogimos las uvas por ti, recogimos las aceitunas por ti, con tus nietos. Podaremos las vides por ti y por nosotros.

   Ir al pueblo nos acerca, nos reconforta, nos llena de la paz con la que viviste, calzar tus botas, mamonar con el podón, sentarse sobre una piedra entre olivos escuchando sus historias. Ese olor a tierra y hombre impregna nuestro ser.

   4 de marzo. Un beso papá.