Jueves, 14 de diciembre de 2017

Deja tu huella. Vive la justicia

[Img #572045]Las noticias que nos llegan habitualmente desde los Medios de comunicación nos ponen los pelos de punta: refugiados sin respuesta, violencia, corrupción, dificultades para conseguir acuerdos que resuelvan los problemas reales de los ciudadanos, violencia doméstica... Y otros tantos temas que ya ni siquiera son noticia y que mueren en el olvido.

Todo ello cae en nuestros oídos y corazones anestesiados, acorazados frente al sufrimiento de los demás, por si nos quita el sueño, por si nos resta una pizca de bienestar. Y la mayoría de las veces, pasamos de un tema a otro de puntillas, sin salpicarnos, e intentando pensar en otra cosa cuanto antes. Es lo que el Papa Francisco llama la globalización de la indiferencia.

La propuesta de Cáritas frente a esta anestesia generalizada, fruto de nuestro acomodamiento, es desinstalarnos, removernos en nuestros asientos, abrir bien los ojos y los corazones, y dejarnos impactar.  Nuestra apuesta por construir una fraternidad comprometida con su raíz en el ser personas de una sola familia humana, con la misma dignidad y derechos, nos lleva a poner la mirada en el hecho de que practicar la justicia, velar y hacer posibles los derechos fundamentales de todas las personas, es imprescindible para erradicar la pobreza en el mundo.

Tomar conciencia de que practicar la justicia es una responsabilidad de todos, implica un compromiso activo con la defensa de los derechos propios y ajenos, haciéndolos posibles para todos desde el lugar que cada uno ocupa en la sociedad, preguntándonos personalmente, en grupo, como comunidad humana: ¿qué puedo hacer yo?, ¿a qué me llama la realidad?, ¿qué huella quiero dejar en el mundo?

Con esta campaña invitamos a cada persona a dejar su huella de justicia para construir un entorno, una sociedad, sostenible para las personas y para el medio ambiente. 

El reto es adoptar un estilo de vida solidario y justo, participar de forma comprometida con gestos y acciones concretas para favorecer el respeto de los derechos fundamentales de todos.

Belén Snatamaría