Viernes, 23 de febrero de 2018

Manipulando y mintiendo para esconder responsabilidades

La derecha es muy clásica al afrontar escándalos políticos que ellos mismos generan por su ineptitud, aunque los votos parezca que lo absuelven todo. Esto viene a cuento por las supuestas contradicciones, de una “gravedad” a la que sólo le ha faltado añadir alguna petición de dimisión, del grupo municipal Ganemos sobre los denominados asesores para esos grupos. Casualmente tras tomar virulencia el verdaderamente desvergonzado apaño urbanístico relacionado con un centro comercial en la ciudad. El asunto es ensuciar sin argumentos el debate político, da lo mismo que todo parta de una mentira alentada por un cargo político que cada vez está menos a la altura.

[Img #570793]Escribir las cosas, y publicitarlas, tiene la virtualidad de permitir comprobar lo que se dice que se hará frente lo que se hace. Y lo escrito puede tener la posibilidad de ser interpretado, pero no de expresar aquello que no dice. El programa electoral de Ganemos Salamanca contiene en su página 13, punto 3, este párrafo: “Todos los puestos, incluidos asesores, los de libre designación y comisión de servicios, serán cubiertos por concurso público.” Al final de la página 53 se escribe lo siguiente: “Nos comprometemos a la supresión de “asesores externos” para los grupos municipales, y cargos de confianza, que sólo sirven para colocar a personas del “partido” o familiares. Las tareas de apoyo administrativo a grupos y concejales serán desempeñadas por funcionarios o empleados públicos. Cuantificaremos este ahorro de dinero y lo destinaremos a gasto social.” Las declaraciones de los concejales de ese grupo, recogidas por medios y actas, en ningún momento han dicho nada diferente a lo que han propuesto por escrito a la ciudadanía salmantina.

En realidad, si repasamos actas y medios de comunicación todo indica que han mantenido sus planteamientos. Teniendo presente no ya sólo la reforma reciente del “Reglamento Orgánico y de Funcionamiento del Excmo. Ayuntamiento de Salamanca”, sino incluso el texto anterior, ese grupo municipal tenía derecho a dos asesores para ayudar a que su acción política sea útil. Que son funcionarias municipales tras un concurso público abierto a todos los funcionarios, no familiares, ni amigos de nadie, ni integrantes de una lista que se quedan fuera. Por si alguien lo ha olvidado, ningún concejal tiene dedicación exclusiva, y los asesores son vitales para que funcionen. En otro caso no se entendería el empeño de otros grupos por incrementar el número de asesores, además de las dedicaciones exclusivas que yo no rechazo.

Es indudable que cualquiera puede cometer errores, y quizás el margen de tolerancia lo estemos exagerando tanto que cualquier cosa adquiere una gravedad inusitada. Pero parece que para algunos regalar miles de metros cuadrados a una empresa con ánimo de lucro (al fin y al cabo varios millones de euros que se hurtan a la ciudadanía), por poner algún ejemplo, es mucho menos grave que la supuesta e inexistente contradicción que comentamos, pero curiosamente han dejado de hablar de sus embarazosas responsabilidades.

 Lo más preocupante es que quienes se han hecho eco de esa supuesta contradicción no se han molestado en comprobarlo a pesar de que es su obligación (repasando la hemeroteca sin ir más lejos), y que incluso personas que considero justas y amantes de la verdad, aunque no coincida con ellas políticamente, han caído en la trampa y han dado aire a esa mentira sin despeinarse. La ciudadanía salmantina tiene demasiados y graves problemas todos los días como para perder el tiempo con falacias y mentiras, alentadas especialmente por aquellos que tienen mucho que ver con la generación de esos problemas.